Sean Strickland no está interesado en mantener la calma durante esta semana de combates.
Con el UFC 328 cada vez más cerca, afirma que no le importa lo que la UFC intente hacer para mantenerlo alejado de Khamzat Chimaev fuera del octágono. Si quiere verlo, dice que irá a verlo.
Así es como habla Strickland ahora. Fuerte, directo y exactamente como se espera que suene antes de una pelea como esta. No está disfrazando sus palabras con juegos mentales. No pretende que todo esto sea parte de una estrategia mediática bien orquestada. Lo dice a su más puro estilo Strickland.
“Si quiero ir a su hotel, iré a su hotel”, dijo. Eso resume perfectamente su actitud.
La UFC ya se ha esforzado por mantenerlos separados tras la mala sangre que rodea este combate. Y tiene sentido. Esta no es la típica pelea por el título en la que ambos intercambian declaraciones respetuosas y reservan la verdadera tensión para la entrada al octágono. Llevan tiempo provocándose, y la tensión ha sido alta desde el principio.
Strickland no intenta calmar los ánimos. Dijo: «Pueden intentar separarnos todo lo que quieran», y el resto de su mensaje sonó igual. Si la UFC quiere distanciarse, es problema de la UFC. No parece interesado en ayudar.

Strickland no está esperando la jaula
Eso encaja a la perfección con toda su trayectoria. Strickland nunca ha sido un luchador que prefiera la versión limpia de la promoción de combates. Le gusta el caos. Le gusta la incomodidad. Le gusta decir cosas que hacen que la gente en la sala se mire entre sí por un segundo y se pregunte si realmente lo dice en serio. Y casi siempre, sí lo dice.
Por otro lado, Chimaev ya es el tipo de campeón que genera cierta tensión incluso cuando habla poco. Su estilo de lucha impone presión, al igual que la forma en que la gente habla de él. Enfrentarlo a Strickland hacía que esta pelea por el título fuera algo completamente distinto.
| Detalle clave | Imagen actual |
|---|---|
| Lucha | Khamzat Chimaev contra Sean Strickland |
| Eventos | UFC 328 |
| El mensaje de Strickland | A él no le importan los esfuerzos por mantenerlos separados. |
| Cita principal | “Si quiero ir a su hotel, iré a su hotel”. |
| Estado de ánimo actual | La pelea ya se siente caldeada antes de que comience la semana de la pelea. |
La verdadera pregunta ahora es si esto se quedará en meras palabras o si se convertirá en una de esas semanas de combate en las que la seguridad cobra mucha más importancia de lo habitual. Es evidente que la UFC no quiere problemas antes de que se cierre la jaula. Strickland, por su parte, no parece preocupado por ese aspecto.
- Strickland afirma que la UFC no le impedirá enfrentarse a Chimaev si él quiere tener contacto físico con él.
- Incluso dijo que iría al hotel de Chimaev si le apetecía.
- La preparación para UFC 328 ya se está poniendo cada vez más interesante.
- La pelea por el título ya no necesita mucho más para sentirse como algo personal.
Así están las cosas. Chimaev tiene el cinturón. Strickland tiene la voz. Y antes incluso de que llegue UFC 328, la pelea ya tiene la ventaja que la UFC suele tardar semanas en construir.
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