Brock Lesnar no perdió el Daniel Cormier pelear en una jaula. Lo ganó en la mesa de negociaciones.
Esa es la cruda verdad detrás de uno de los grandes eventos que casi se concretan en la UFC: Cormier, recién coronado campeón de peso pesado en 2018, tenía al oponente, la historia, la expectación y la lógica del pago por evento. Lesnar tenía una influencia excepcional en los deportes de combate, de esas que permiten a un hombre hacer esperar a la UFC mientras la WWE sigue firmando cheques lo suficientemente grandes como para cambiar el rumbo de la historia.
Cormier ha explicado ahora por qué nunca se llegó a un acuerdo para el combate. Lo deseaba con todas sus fuerzas, veía claramente el potencial económico y comprendía la importancia de Lesnar para la taquilla. Pero Lesnar volvió al camino más seguro y lucrativo que tenía a su alcance, y Cormier no parece resentido por ello. Suena como un boxeador que sabe perfectamente cómo los negocios superan a la violencia.

La pelea entre Daniel Cormier y Brock Lesnar se esfumó después de UFC 226.
La escena que hizo creer a todos fue la de UFC 226. Cormier subió de categoría, noqueó a Stipe Miocic en el primer asalto y se convirtió en campeón de dos divisiones de la UFC. Entonces Lesnar entró en escena de la forma más ruidosa posible, protagonizando un tenso momento posterior al combate con Cormier que pareció más una máquina de hacer dinero que una promoción.
Según Cormier, el interés era real por su parte y lo suficientemente real por parte de Lesnar como para incluir llamadas y mensajes privados durante las semanas de peleas importantes. Cormier recordó que Lesnar le dijo que vencer a Miocic le reportaría una enorme ganancia que cambiaría la vida de su familia. Más tarde, cuando Lesnar volvió a estar en la órbita de la UFC en UFC 200, Cormier lo interpretó como otra señal de que la puerta seguía abierta. Su resumen más breve sobre ese deseo fue simple: "Lo deseaba con todas mis fuerzas".
Por qué la decisión de Lesnar de unirse a la WWE tenía sentido desde el punto de vista empresarial.
La UFC pudo vender la pelea porque ambos contendientes tenían un atractivo legítimo. Cormier era un luchador de élite, un competidor de nivel olímpico, una leyenda del peso semipesado y, tras UFC 226, el campeón de peso pesado. Lesnar era un excampeón de peso pesado de la UFC, una superestrella de la lucha libre profesional y una de las atracciones de pago por evento más confiables de este deporte. Cormier ha declarado que las apariciones de Lesnar en la UFC siempre generaban ingresos millonarios, lo que explica por qué consideraba este combate tanto una pelea de exhibición como un evento financiero.
- Cormier ganó el título de peso pesado de la UFC al derrotar a Stipe Miocic en el UFC 226.
- Lesnar se enfrentó a Cormier en la jaula tras ganar el título en 2018.
- La superpelea planeada nunca se llevó a cabo porque Lesnar eligió el dinero de la WWE.
- Posteriormente, Cormier defendió el cinturón contra Derrick Lewis antes de perderlo de nuevo ante Miocic.

Por qué todavía duele haber perdido la gran bolsa que les esperaba en la UFC entre Cormier y Lesnar
Resulta tentador restarle importancia a esto, considerándolo simplemente otra pelea de feria que la UFC nunca llegó a concretar, pero eso no refleja lo bien que encajaba en el momento. Cormier no buscaba un rival famoso cualquiera. Era el campeón de peso pesado y se enfrentaba al único nombre que podía convertir su reinado en un evento comercial masivo de la noche a la mañana. Lesnar, a pesar de su aura de luchador profesional, ya había ostentado un título de la UFC y entendía lo suficiente sobre lucha libre, presión y espectáculo como para que la rivalidad fuera explosiva.
Lo que estaba en juego era evidente. Para Cormier, podría haber significado la bolsa más grande de su carrera y una pelea de peso pesado con menos exigencia en comparación con otra defensa de título de élite. Para la división, habría inclinado brevemente la balanza del título hacia las grandes estrellas, retrasando o modificando la rivalidad con Miocic que finalmente definió el capítulo final de Cormier. En cambio, el siguiente paso se convirtió en la rutina habitual: Derrick Lewis tuvo la oportunidad por el título en 2018, Miocic recuperó el cinturón en 2019, y la última aparición de Cormier en la UFC fue en su trilogía en UFC 252.
| Punto clave | Que pasó |
|---|---|
| Momento desencadenante | Cormier noqueó a Miocic en UFC 226 y se convirtió en campeón de peso pesado. |
| Chispa pública | Lesnar irrumpió en la escena posterior al combate y generó una demanda inmediata de supercombates. |
| La posición de Cormier | Él quería ese enfrentamiento y reconoció el enorme potencial de las ganancias por pago por evento. |
| El valor de Lesnar | Poseía la credibilidad de un título de la UFC y el poder de convocatoria para la WWE. |
| Motivo por el que fracasó | Cormier afirma que la oferta de la WWE tenía más sentido para Lesnar. |
| Secuelas | Cormier peleó contra Lewis y luego puso fin a su carrera con dos combates más contra Miocic. |
Lo curioso es que Cormier no presenta a Lesnar como el villano. Le reconoce el mérito de haber tomado la decisión correcta y de ser el tipo de atleta que atrae dinero allá donde va. La pelea sigue siendo una quimera, pero el calendario está definido: Cormier ganó el título de peso pesado en UFC 226, y el combate contra Lesnar nunca se concretó.
Discurso de lucha
Comparte tu opinión sobre esta historia.
Hable con nosotros
Sé el primero en compartir tu opinión. Comenta la pelea, las reacciones y las predicciones con otros aficionados.