Dustin Poirier afirma que su contrato de patrocinio con Bud Light terminó inmediatamente después de su arresto por embriaguez en público. El excampeón interino de peso ligero de la UFC había representado públicamente a la compañía y aparecido en sus comerciales, pero aseguró que el acuerdo finalizó en cuanto ocurrió el incidente. Poirier reconoció que la decisión le hizo perder el dinero que aún se le adeudaba, pero lo relacionó con un esfuerzo mayor por cambiar su relación con el alcohol. En lugar de presentar la ruptura como una disputa con el patrocinador, afirmó que seguir promocionando alcohol no se ajustaba a la dirección que había tomado desde su arresto.
Según Poirier, las consecuencias financieras fueron reales. Afirmó que aún quedaban varios cientos de miles de dólares por pagar del acuerdo con Bud Light, dinero que habría ayudado a su familia. Aun así, no expresó su deseo de mantener la colaboración. Poirier respondió que no necesitaba alcohol en su vida, calificándolo de veneno. Para él, el tema del patrocinio se volvió difícil de separar del producto en sí: dijo que no tenía mucho sentido anunciar algo que ya no pensaba usar ni promocionar personalmente. La decisión de Bud Light se produjo rápidamente tras el arresto y la posterior liberación bajo fianza, y Poirier declaró que la compañía rescindió el contrato de inmediato. El episodio también se produjo tras las especulaciones sobre la relación, luego de que un anuncio protagonizado por Poirier y el comentarista de la UFC, Bruce Buffer, fuera editado para eliminar a Poirier durante las transmisiones recientes.

Por qué la pérdida del patrocinio no era su prioridad
Poirier dejó claro que su postura se refiere a su propio comportamiento, no a un juicio sobre quienes beben con responsabilidad. Afirmó que muchas personas pueden disfrutar del alcohol sin los problemas que él ha experimentado y las animó a divertirse con moderación. Sin embargo, se posicionó repetidamente fuera de ese grupo. En su opinión, aceptar el fin del contrato con Bud Light era coherente con reconocer que no puede manejar el alcohol de la misma manera que los demás. Esta distinción influyó en cómo habló del dinero que dejó pendiente. Poirier no minimizó el valor del contrato ni el impacto en su familia, pero tampoco presentó la pérdida de ingresos como una razón para seguir representando a Bud Light. Dijo que promocionar un producto sin participar en él sería una contradicción. Por lo tanto, la salida de la compañía se presenta como una consecuencia comercial del arresto, mientras que Poirier la describió como parte de un reinicio personal, más que como el problema central. Sus comentarios también lo responsabilizaron del incidente en el aeropuerto. Poirier dijo que no se encontraba bien anímicamente ese día y que sabía que no debería haber bebido, pero que en ese momento no le importó. Lo calificó como un día realmente malo y aseguró que no volvería a suceder. Según su relato, el arresto lo obligó a confrontar un comportamiento que se había ido gestando más allá de un solo incidente.
Poirier afirmó que el alcohol no era un hábito diario para él, pero que las ocasiones en que bebía con frecuencia se volvían excesivas. Estimó que bebía en exceso tres de cada cuatro veces después de empezar a beber. Dijo que ese era un problema con el que había lidiado toda su vida y que se hizo especialmente evidente después de retirarse del boxeo. Sin la estructura propia de los campamentos de entrenamiento, reconoció un propósito diferente detrás de su consumo de alcohol. Explicó que no bebía simplemente para socializar o celebrar. En cambio, Poirier dijo que había estado usando el alcohol para procesar emociones y escapar de los sentimientos que tenía en la cabeza. Describió el intento de huir de esos sentimientos a través del alcohol como un acto de cobardía. Esa comprensión es la razón por la que la ruptura con su patrocinador tiene un significado diferente al de un patrocinio perdido común. En el relato de Poirier, está directamente relacionada con el comportamiento que intenta dejar atrás. La respuesta desde el arresto ha incluido un compromiso con la sobriedad y la ayuda profesional. Poirier dijo que lleva un mes sobrio y juró que no volverá a beber. Aseguró que las promesas que se hizo a sí mismo y a su familia son promesas que no piensa romper. Tras llegar a casa, su esposa le concertó una sesión de terapia de inmediato, y Poirier afirmó que volvió a terapia el primer día completo que estuvo en casa. Describió estas medidas como parte de su proceso para recomponer su vida después del incidente en el aeropuerto.
Apoyo, sobriedad y el caso legal
Poirier aún enfrenta un cargo menor por intoxicación pública. Dijo que su abogado le comentó que el asunto podría resolverse favorablemente si se comporta correctamente. La posibilidad de ir a la cárcel era el peor escenario que había contemplado, aunque Poirier afirmó que no creía que la situación llegaría a ese extremo y mencionó una posible multa. Sus comentarios no daban por concluido el asunto legal; reflejaban su comprensión de que aún queda un proceso por delante. También mencionó que ha recibido apoyo de personas y empresas que lo conocen bien. Si bien Bud Light finalizó su acuerdo, Poirier dijo que sus otros patrocinadores lo han apoyado porque han trabajado con él durante años y conocen su carácter. Describió el arresto como un mal día, no como un reflejo completo de quién es. La UFC también se puso en contacto con él poco después del arresto. Poirier dijo que Hunter Campbell se comunicó con él un día después para preguntar qué podía hacer la compañía y para decirle que la UFC lo respaldaba. Poirier dijo que Dana White no lo había llamado personalmente al momento de la entrevista, pero describió la respuesta de la compañía como inmediata. El mensaje de Campbell, según lo recuerda Poirier, era que alguien que había luchado para la compañía durante más de 15 años no debería tener que afrontar la situación solo. En conjunto, el apoyo recibido no ha cambiado la postura de Poirier respecto a la responsabilidad. Afirmó que el incidente fue consecuencia de sus propias decisiones, mientras que la ayuda de su familia, patrocinadores y la UFC ha sido fundamental en su esfuerzo por superar lo sucedido. Su promesa de sobriedad sigue siendo esencial en ese proceso, al igual que su decisión de que el patrocinio de bebidas alcohólicas ya no le conviene.
- Bud Light rescindió el contrato de Poirier inmediatamente después de su arresto, y Poirier afirmó que aún quedaban varios cientos de miles de dólares por pagar en el acuerdo.
- Poirier afirmó que lleva un mes sobrio, que ha prometido no volver a beber y que retomó la terapia tras regresar a casa.
- Dijo que otros patrocinadores lo han apoyado, y que Hunter Campbell se puso en contacto con él un día después del arresto en nombre de la UFC.

| Asunto | El relato de Poirier |
|---|---|
| Patrocinio de Bud Light | Según declaró, la empresa rescindió el contrato inmediatamente después de la detención. |
| Consumo de alcohol | Dijo que no bebía a diario, pero que bebía en exceso aproximadamente tres de cada cuatro veces que lo hacía. |
| Respuesta actual | Dijo que está sobrio, que ha vuelto a terapia y que está respondiendo a un cargo menor por embriaguez en público. |
La rescisión del contrato de Poirier por parte de Bud Light le supuso un coste económico directo, incluyendo el dinero que, según él, habría recibido su familia. Sin embargo, las declaraciones de Poirier se centraron menos en el acuerdo perdido y más en por qué ya no quiere promocionar el alcohol. Afirmó que no puede beber con moderación, que ha vuelto a terapia y que lleva un mes sobrio. Con un cargo por delito menor aún pendiente, describió su arresto en el aeropuerto como una llamada de atención que le ha granjeado el apoyo de sus antiguos socios y de la UFC, a la vez que le ha obligado a asumir la responsabilidad de sus actos.
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